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Clara Sánchez
Clara Sánchez
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Clara Sánchez en los medios
07
Junio
2012
Los mejores vermús
La escritora, que arrasó en Italia con su anterior novela, está en la Feria del Libro con 'Entra en mi vida', sobre niños robados. Y, de paso, nos lleva por un Madrid de contrastes

1. La Casa de Campo. Me saca de Madrid. Te hace sentir en otro lugar. Caminas por estrechos senderos salvajes, te metes unas bellotas en el bolsillo, ves una ardilla, pasas bajo castaños, álamos y te sientas a contemplar las piraguas que cruzan el lago. Al fondo hay una ciudad, has viajado. Respiras hondo. Existen parques maravillosos en Madrid empezando por El Retiro, pero este te pone en el campo, te adentra en la tierra y logra que te olvides de todo.

2. Malasaña-Chueca-Serrano. Me encanta cruzarlos en línea recta porque en diez minutos paso por varios microclimas. De la chica tatuada de estética rockera, a tropezarme con la placidez de dos chicos cogidos de la mano, para terminar con el repeinado hacia atrás y mocasines abrillantados hasta la extenuación.

3. La Fundación Juan March. Tiene una biblioteca muy bien cuidada, ofrece ciclos de conferencias y exposiciones de los más grandes pintores en un ambiente recogido, con guías que te introducen en la obra un día a la semana.

4. Feria del Libro. Ningún año me pierdo este estallido de libros, lectores, escritores, polen, estornudos y libreros, sin cuyo empeño esta fiesta no sería posible. Los nombres van y vienen por el aire mientras voy acercándome a la caseta donde firmo mi última novela Entra en mi vida, entre las sombras de los árboles.

5. Villa Rosa. Uno de los locales flamencos con mayor tradición. Y solo contemplando su bonita fachada decorada con mosaicos da la impresión de que va a hacer su aparición Ava Gardner en una de aquellas noches de humo, alcohol, guitarras y toreros. Cerca, puede disfrutarse de tabernas antiguas como Viña Pe o La Trucha, sin trampa ni cartón con las cocineras a la vista y una limpieza de primera. (Santa Ana esquina Álvarez Gato)

6. Parque de la Bombilla. Paseo por él a diario. Me da paz, sosiego. Tiene mucho césped, árboles y cascadas de lilas. Me gustan los puentes que cruzan al Parque del Oeste porque rompen su dulzura y lo hacen real. Y no me pierdo su cine de verano. Para llegar a él desde Príncipe Pío, se pasa por la legendaria Casa Mingo y por las ermitas del Santo, y así contemplar los frescos de Goya e imaginárselo en su coche de caballos deslizándose a visitar a la Duquesa de Alba por la avenida de Valladolid.

7. A todo México. Como hace poco que acaban de cerrar El Charro, el restaurante mexicano más antiguo de Madrid, al que iba desde hace 30 años, en compensación queda este cuyas margaritas no tienen igual. (San Bernardino, 4)

8. Mercado de los Mostenses. A todos mis amigos extranjeros al primer lugar que los llevo es aquí para que tomen el verdadero pulso de esta ciudad de mestizaje. Puedes ir a tomarte un ceviche en una barra regentada por un chino. Es pura mezcla popular. La otra cara del atildado mercado de San Miguel.

9. Casa Camacho. Otro lugar al que los llevo para que se tomen un buen vermú de grifo y un pepinillo con anchoa, y donde para ir al baño hay que pasar por debajo de la barra. Ambiente castizo al máximo. (San Andrés, 3)

10. BeChic. Por la noche, algo muy diferente es este restaurante-loft con una sofisticada y cálida decoración. (Valverde, 28)

Noticia publicada en: ccaa.elpais.com