Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.
Cerrar
¡Bienvenidos a esta página, queridos lectores!
Ojalá que entre todos la convirtamos en un refugio de literatura y vida. Dejad aquí vuestra huella.
Clara Sánchez
Clara Sánchez
Facebook
Entrevista con Clara Sánchez por "Presentimientos"

- Adentrarse en la mente de una persona, imaginar qué siente, qué sueña, qué piensa, es apasionante para cualquiera y más para un escritor, pero tú, además, te has atrevido a hacerlo con una persona en estado de coma y eso sí que es arriesgado y difícil:  ¿“Presentimientos” es tu apuesta literaria más compleja?

R: He escrito la novela que me habría gustado leer y hasta que no lo he conseguido no he regateado tiempo ni esfuerzo. Se basa en la fuerte sensación que siempre he tenido de que la vida funciona con unas leyes que no entiendo, de que todo es una farsa, y que hay gato encerrado, y creo que parte de la explicación se puede encontrar en ese mundo paralelo de los sueños en que nos pasamos gran parte de nuestra vida y que no es mucho más absurdo que el real.

Julia, la protagonista vive una auténtica aventura de supervivencia, amorosa y de huida en sus ensoñaciones, que siente como completamente real, no como algo surrealista, y lo hace en una selva de apartamentos de veraneo, supermercados y sucursales bancarias. Es una heroína de nuestros días.

-¿Cómo se te ocurrió esta novela? Creo que casi todos nos hemos preguntado en alguna ocasión qué pasará por la cabeza de una persona en coma y la incógnita es terrible.

 

 

R: En este caso, el coma es un recurso para tener a la protagonista dormida. Es una manera de darle un nombre al largo sueño de la Bella Durmiente. La historia de este cuento es preciosa y cuando la leía, de pequeña y de mayor, siempre me he preguntado lo mismo: ¿y en qué está pensando o soñando ella durante todo ese tiempo? Me parecía que la parte más importante, la más intrigante, la que en el fondo nos seduce a los lectores quedaba oculta en la mente de la princesa.

-Me contó Amaya Elezcano, y algo parecido me decías tú por teléfono, que te habías preguntado muchas veces qué pensaría la Bella Durmiente durante su largo sueño. Y me decías también que en la novela hay algo de ese cuento y de “La vida es sueño”: ¿cómo te han inspirado estas obras? 

R:  La Bella Durmiente se unía de forma natural con La vida es sueño, de Calderón, una idea muy antigua y hermosa que nace de la sensación de absurdo y extrañeza ante la relación tan poco lógica que hay entre lo que sucede y lo que creemos que debería suceder. De La vida es sueño a la Metamorfosis de Kafka sólo hay un paso. Y por supuesto, la intriga psicológica de Presentimientos está animada e impulsada por Freud. Cuando hace mucho tiempo leí Ensayos sobre la histeria, aquel estudio psicológico sobre los problemas de una chica llamada Dora, pensé que más que un ensayo era una de las novelas más inteligentes y entretenidas que había leído nunca y que alguna vez me gustaría intentar algo de ese calibre.

- Supongo que, una vez que decidiste novelar sobre una mujer en coma, las posibilidades de desarrollar el libro eran múltiples y tú has optado por una aparentemente fácil para el lector pero que para ti no ha debido serlo en absoluto: ¿te ha sido muy difícil encontrar el tono narrativo?

R: Me ha costado menos tiempo escribirla que encontrar la manera de que todo fluyera de forma natural, de darles voz a Julia y a Félix, que son quienes cuentan la historia, pero sin cambios bruscos. En el momento en que me sentí cómoda dentro de la sensibilidad de cada uno y de la historia, todo comenzó a surgir por arte de magia, los lugares se llenaban de detalles, los personajes de matices, los sucesos de intriga. Ese día, el día que sentí que el asunto empezaba a funcionar, descansé y rompí todo lo que había escrito antes.

-Por qué se llama “Presentimientos”? Es un título bonito; corto y sugerente.

R: ¿No te ocurren cosas que te parecen fuera de lo normal, incluso sobrenaturales, simplemente porque no sabes cómo funcionan ni puedes explicarlas? ¿un soplo en la espalda, una mano que parece que te acaricia el pelo, una voz en medio de la noche? ¿No tienes a veces la sensación de que ya conoces a alguien que ves por primera vez? ¿y cuándo presientes qué va a suceder a continuación?

- ¿Te has tenido que documentar mucho para esta novela? Sobre los sueños hay mucha literatura científica pero lo que tú planteas es una vertiente distinta, porque, según se dice, no se sabe bien cómo trabaja la mente de una persona en coma.

R: El interés por los sueños se ha popularizado mucho. Hay una vertiente clínica, y otra más lúdica, paranormal, pero en el fondo se trata de lo mismo, de la mente y cómo trabaja con las sensaciones y la información que vamos recogiendo de aquí y de allá. Precisamente he tratado de indagar en ese proceso. Es curioso pero según se fortalece el camino de la ciencia también lo hace el del esoterismo.

Leo habitualmente sobre estos temas, me interesan mucho. Los estudios sobre el cerebro avanzan de día en día y lo que ayer creíamos que no era posible hoy lo es, así que mañana serán posibles cosas que hoy ni sospechamos, por eso no me he dejado limitar en ningún sentido para decir lo que quería decir. Pero sí que me he inspirado en la ciencia para imponer un criterio de cierta racionalidad que impide que esta sea una novela fantástica.

- ¿Has hablado también con algún especialista en la materia?

R: Sí, pero he tenido que pasar por alto muchas cosas y alterar otras porque no quería escribir una novela sobre un hospital, esa ya la escribí; quería escribir sobre el sueño de la vida.

- En nuestra breve conversación telefónica me decías que en “Presentimientos” querías hacer hincapié en esa débil frontera que separa la realidad de los sueños y que, en este mundo absurdo, la realidad a veces es tan irreal como los sueños. Desarróllame, por favor, un poco más esta idea.

R: Los hindúes creían que en el sueño todo es más real que cuando se está despierto. Y Jung creía que soñamos todo el tiempo, despiertos o dormidos. Y a veces nos tenemos que pellizcar para comprobar que no estamos en medio de una pesadilla. Al fin y al cabo todo lo cocemos en el mismo sitio.

- La verdad es que tu novela es un buen ejemplo de lo unidos que están sueños y realidad y es muy bonita tu forma de contarlo. Julia acude constantemente a su realidad más próxima para tratar de salir del túnel (la búsqueda de su marido y el niño, del apartamento, su relación con Marcus...) y Félix investiga qué puede pasar por la mente de Julia para tratar de influir en sus sueños.

R: Sí, así es. Félix que es un hombre muy práctico irá poco a poco introduciéndose en un mundo tan ajeno a él como el de los sueños. Julia vivirá una auténtica aventura para poder despertar y encontrará revelaciones sobre su vida real que guardaba su subconsciente. Ambos aprenderán en el transcurso de estos días a conocerse mejor a sí mismos.

- ¿Por qué es tan atractivo el mundo de los sueños?

R: Porque son muy imaginativos y creativos y son producto de nosotros mismos. Es como si todos tuviésemos un gran artista en el cerebro que se pone manos a la obra en cuanto cerramos los ojos. La pena es que luego no recordamos ni el diez por ciento. Por eso me ha gustado tanto recorrer de la mano de Julia sus sueños enteros.

- ¿Tú crees, como dices en un momento dado de la novela,  que si al despertar mucho de lo soñado se olvida es quizá “porque no podríamos soportar vivir tantas vidas al mismo tiempo”?

R: Probablemente no tenemos capacidad para tanto, pero si pudiésemos vivirlas sería un alivio porque lo que nos saliese mal en una, nos saldría bien en otra y nos obsesionaríamos menos.

- ¿Definirías lo que le pasa a Julia como una larga pesadilla o sólo a veces lo que pasa por su mente tendría ese carácter? Debe ser angustioso encontrarse en una situación así, y  esa angustia se palpa en tu libro (En la parte final de la novela hubo un momento en que yo temí que mataras a Julia, cuando ya no ve los árboles, la sucursal bancaria, los bancos de la calle..., etc. Creía que la ibas a desconectar definitivamente del mundo. Me lo pasé fatal).

R: Bueno, no vamos a desvelar el final porque la novela se asienta sobre la intriga, de todos modos diré que la pesadilla del sueño le aporta claves para salir de la pesadilla real. Casi todas las sensaciones y situaciones de Julia las he vivido de alguna manera más en la vida real que en sueños. ¿Quién no se ha sentido perdido y desorientado alguna vez en su vida?

- A ratos la novela es inquietante y genera desasosiego en el lector: ¿has pretendido provocar ese efecto?

R: me alegro de que así sea, es un mundo de fuerte intriga psicológica en que hasta el más mínimo detalle tiene su importancia.

- “Los sueños eran la basura del cerebro” para Félix y, sin embargo, después de lo que le pasa a Julia,  convierten en esenciales para él.

R: lo que le ocurre a su mujer le obliga a considerar otros aspectos de la vida, le enriquece, le abre horizontes. Lo que le pasa en el fondo a esta pareja es una metáfora de esos tramos de la vida en que uno sobrevive medio dormido, amodorrado por la rutina y le tiene que ocurrir algo fuerte que le sacuda.

- Félix y Julia son dos seres normales, de vidas corrientes, que se ven enfrentados a una situación límite: ¿Has querido también reflejar cómo se puede reaccionar ante ese tipo de situaciones?

R: También. Y un buen ejemplo es Angelita, la madre de Julia, que se transforma para poder hacer frente a la situación. Tenemos más recursos de lo que creemos. Por eso hay una frase-emblema en la novela “con el problema siempre viene la solución”.

- En alguna ocasión has dicho que el cine es importante para ti y te influye a la hora de escribir: ¿No hay algo de la atmósfera de “El sexto sentido” o de películas de ese tipo en tu novela?

R: Aunque distintas, se podría emparentar con el Sexto sentido, digamos que se sitúan en un sutil ángulo de la existencia humana que aún está por describir.

- Félix estaba acostumbrado a enfrentarse a situaciones difíciles en su trabajo, a muertes, engaños, robos.., etc., pero cuando  le toca enfrentarse al coma de Julia se da cuenta de que no sabía nada en realidad. ¿Por qué nos sentimos tan indefensos e impotentes cuando le pasa algo a un ser querido?

R: Perdemos la sangre fría y la objetividad. Una cosa es tener información y otra, saber de verdad algo, interiorizarlo y que pase a formar parte de nuestra personalidad. Cuando Julia cae en ese estado él aprende a lo bestia lo que es el dolor.

- Quizá te suene a tópica esta pregunta (y lo es), pero me gustaría saber si en el personaje de Julia, o en el de Félix, hay rasgos tuyos.  

R: Hay más rasgos míos en Julia. En otra pregunta he dicho que en mayor o menor grado he pasado por los estados de ánimo de ella. A Félix lo he ido descubriendo y ha tenido algún comportamiento realmente brillante.

- Me gusta cómo introduces en “la realidad” de Julia elementos que de verdad están pasando a su alrededor, como voces animándola a despertarse, manos que la tocan pero que ella no ve, frío en la frente..., etc.

R: Seré franca, lo he pasado bien, pero que muy bien, escribiendo estas sensaciones que ella, que no sabe que está dormida, interpreta como paranormales y espirituales, por lo que si de verdad la vida fuese un sueño todo tendría una explicación.

- Has metido también en la novela dosis de intriga, tanto en el largo sueño de Julia como en la vida real de Félix: ¿Qué función cumple la intriga en tu libro?

R: Es una novela de intriga psicológica. Es una mezcla de sueños, realidad cotidiana, supervivencia y humor que, con un trasfondo científico, pone ante nuestros ojos lo absurdo del mundo que nos ha tocado en suerte.

- El sentimiento de  culpa también aflora con frecuencia en los personajes centrales de la novela, y tanto Julia como Félix sienten remordimientos de desear pasarlo bien o de sentir un poco de felicidad con todo lo que les estaba pasando: ¿no nos sentimos demasiado culpables en esta vida y con un sentido de la responsabilidad excesivo a veces?

R: Así es la vida, así es la sociedad y así somos nosotros. Todos tenemos miedo a meter la pata o a decepcionar o a ser ese que no querríamos ser.

- El amor tiene su importancia en esta novela, y al final es lo que ayuda a Julia a volver a la realidad. El gesto de amor que tiene Félix con ella es precioso.

R: Sí, precisamente en la novela se habla del amor como elemento romántico y como elemento de supervivencia, de una forma o de otra no podemos prescindir de él.

-  --------

- Clara, todo escritor tiene varias razones poderosas por las que se dedica a escribir: ¿cuáles son las tuyas?

R: Porque me mantiene viva en todos los sentidos.

- esta novela tuya es un buen ejemplo de ello. La realidad

(está incompleta….)